lunes, 15 de noviembre de 2010

La falta

No me vuelvas a decir lo que tengo que hacer. Estúpida conciencia. Pequeña carencia, pero carencia. Detesto el aguacero sobre la nieve, será posible... Es una verdad como un piano de grande que te has acostado con tu vecino durante el último año más de veinte veces. Pues sí. Te da igual que apenas le queden dientes. Nadie es perfecto, no hace falta que lo asegures. Querrías decir que sus brazos no están podridos aún ¿no? No te dé pena, ni sientas lástima por ti. Ya, ya sé lo que te ocurre, lo intuía. Te avisé, deja a un lado a Woody Allen, es tan interesante como cualquier novelita de Paulo Coelho. No hacía falta todo este guirigay para decirme que estabas embarazada. Jodida transexual. Siempre supiste que a mí me gustaban los hombres tanto o más que a ti. Nuestro hijo no ha ido en todo este trimestre al colegio, pero no pasa nada. En fin. Menos mal que no hay fútbol esta semana. ¿Y tú qué miras?

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