miércoles, 1 de diciembre de 2010

La cerveza

Me cago en su puta madre. Y es que estaba muy buena la dichosa alemana. Rematadamente buena. Mira que le dije que tuviese cuidado con mis amigos. Los muy cabrones, panda de pajilleros. Pero nada, por más que le advertí nada de nada. Acabó follándose al grupo entero. Un año de erasmus y casi la echan de la capital por promiscua. Qué hija de puta. De verdad. A ver cómo coño pasamos la puta resaca. Pero qué buena estaba la muy cabrona, de verdad. A pesar de ser  una travesti sevillana. Tipo pilsen, eso sí.

sábado, 20 de noviembre de 2010

La tía buena

Ya le vale. Encima le gustan los jodidos Lakers. Decía que tienen un directo fulminante. Claro. Un poco anoréxica, todo hay que decirlo, pero se lo podemos perdonar. Perfil de Replicante, bueno, no sé si exactamente era eso o es que me recordaba a alguna de las tías que han salido en el anuncio de Chanel nº5. Digamos que sí, que podía ser la camarera del bar de turno. Lo que más me sorprendió fue su capacidad. Sí, su capacidad. Algo increíble. Tuve que beber muchas copas, ya le vale, y no pude tan siquiera invitarla a una. Jodidamente jodido. En fin. Ella lo sabe.

lunes, 15 de noviembre de 2010

La falta

No me vuelvas a decir lo que tengo que hacer. Estúpida conciencia. Pequeña carencia, pero carencia. Detesto el aguacero sobre la nieve, será posible... Es una verdad como un piano de grande que te has acostado con tu vecino durante el último año más de veinte veces. Pues sí. Te da igual que apenas le queden dientes. Nadie es perfecto, no hace falta que lo asegures. Querrías decir que sus brazos no están podridos aún ¿no? No te dé pena, ni sientas lástima por ti. Ya, ya sé lo que te ocurre, lo intuía. Te avisé, deja a un lado a Woody Allen, es tan interesante como cualquier novelita de Paulo Coelho. No hacía falta todo este guirigay para decirme que estabas embarazada. Jodida transexual. Siempre supiste que a mí me gustaban los hombres tanto o más que a ti. Nuestro hijo no ha ido en todo este trimestre al colegio, pero no pasa nada. En fin. Menos mal que no hay fútbol esta semana. ¿Y tú qué miras?

domingo, 14 de noviembre de 2010

La calle

Fría. Hormigón, hormiga de cemento. Vaya, un árbol agujerea la calzada. Soy un chicle a la espera de un zapato. Un pañuelo de papel de una vieja que ha escapado del bosillo. Vidrio, trozo de piel de una botella de cerveza. Respirar, necesito respirar. Alcantarilla. Viejecitos de ceniza bajan a comprar el periódico. Clávame el semáforo. Ámbar. Era bonita, diecisiete años. Me hace. Reflexivamente el humo de las castañas me da que pensar. Cierra la puerta del portal de tu casa. Tengo frío. Me pisas. Buf! Anda. Yo te muestro el camino. Tú me caminas.

viernes, 12 de noviembre de 2010

La regla

No saltar la valla. Cuidar de tus abuelos, luego tus hijos. O al revés. No escribir osea, o sea, intentar escribir bien. Que lo cortés no quita lo valiente, pero valiente corte te hiciste en el labio. Putos piercings. Abróchate el cinturón. Despegamos. Yo no sé nadar, por eso el tema del flotador. Tú. Qué bonitos los animales del zoo. Qué pequeñitos. Prohibido tocar-se. Mira que eres mona. Todo el día trabajando para al final esto. Bonita. Lo siento. Lo sé. Sé lo que viene ahora. Te ha bajado. Estaba claro. Te paso esta chocolatina. Vaya por Dios, alias ibuprofeno. Mira, es lo mismo, saltemos la valla. Eva vivía en Tampa (Florida). Me lo dijo su ex. Saltó la valla. En fin, Sonia, recuerda. Hermanas de sangre. Qué peste a vampiro.

jueves, 4 de noviembre de 2010

La verdad

Todo Madrid me cabe en el facebook: malasaña, sus poperos, gran vía, sus putas, concha espina, el bernabéu, sus merengues, el manzanares, el calderón,  sus colchoneros, moncloa, los burdeles, neptuno, cibeles.. y entre tanta ataraxia de cemento, carne y hormigón, me sigo poniendo nervioso cuando acepto a algún nuevo amigo a mi red social. Ni te cuento si se trata de una chica, la verdad.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

La sangre

"Aparta esa mierda de mi boca". Los logros no llevan aparejados esfuerzos de sangre. Ese liquiducho ni lo sentimos ni lo padecemos, nos marea en algunas ocasiones, agua roja. Rojo, la densidad de lo que comemos. Martin es un nombre de gato que viene como anillo al dedo al cazador de ratones de mi calle. Sé que duerme cerca de mi portal, sus festines y orgías en los tejados, su cena al amanecer. Dos gotitas secas revelan su penitencia todas las mañanas. Los héroes no derraman sangre, pixelan poemas, es la posmodernidad una jeringuilla que nos vendieron un par de camellos. Mosquitos. Bloom los mata bien rápidos. Saludos, Harold. Qué poca sangre derramaría tu boca, apenas tienes una hostia. No metas en esto a la puta de Lori Meyers. Qué culpa tendrá en todo esto? Razón, no te falta razón. Cierra la boca y limpia esa baba que derramas por una de tus comisuras. Qué poca sangre.

La virgen

Coño, pero has visto eso?

martes, 2 de noviembre de 2010

La esquina

Un brillo me deslumbra, es una puta que protege una esquina, su esquina. Bendigo las esquinas como las madres bendicen el amor cuando besan a sus hijos en la frente. Todo un ritual de cariño. El ángulo de la esquina, el saliente que afrenta a la noche con el sexo y la suciedad. Escasean los poetas, la culpa es nuestra. Sí, lo siento, soy una escort de lujo, un best seller literario. Una aproximación a la realidad. Perdida en esta cosmópolis que solo entiende de aceras y preservativos de W.C. Siempre hay tiempo para cambiar, siempre es demasiada la esperanza a la que agarrarse. Yo soy la oscuridad, sus ojos tras la esquina, tal vez su sucedáneo.