miércoles, 1 de diciembre de 2010

La cerveza

Me cago en su puta madre. Y es que estaba muy buena la dichosa alemana. Rematadamente buena. Mira que le dije que tuviese cuidado con mis amigos. Los muy cabrones, panda de pajilleros. Pero nada, por más que le advertí nada de nada. Acabó follándose al grupo entero. Un año de erasmus y casi la echan de la capital por promiscua. Qué hija de puta. De verdad. A ver cómo coño pasamos la puta resaca. Pero qué buena estaba la muy cabrona, de verdad. A pesar de ser  una travesti sevillana. Tipo pilsen, eso sí.

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